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Las series como reclamo turístico

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Muchas localidades de todo el mundo aprovechan los rodajes de series de televisión y películas para promocionarse mundialmente.
juego de tronos

Que Juego de Tronos es todo un fenómeno está fuera de toda duda, pero más allá de su potencia narrativa y su facultad para enganchar a millones de seguidores de todo el mundo frente a la pantalla de la televisión, también tiene más capacidades, como la de arrastrar a sus espectadores a diferentes rincones del planeta para conocer los lugares más famosos de los Siete Reinos en la realidad.

La ficción de HBO ha visitado España en múltiples ocasiones para recrear sus múltiples culturas y reinos. Así, ciudades como Cáceres, Girona, Peñíscola o Sevilla han servido para dar vida a Desembarco del Rey o Dorne, pero la huella de Juego de Tronos no acaba ahí. Gracias a esta serie de televisión y a muchas otras algunas localidades están experimentando un auge en el turismo y, en consecuencia, en su economía.

A pesar de los efectos digitales para recrear castillos y fortalezas de dimensiones y formas inimaginables, estas ciudades ofrecen la oportunidad de trasladarse a otro tiempo, a una época medieval que si antes ya era atractiva por recordar épocas pasadas, ahora lo es más por teletransportarnos a lugares que antes solo estaban en los libros.

Es el poder de la ficción. Un poder que los políticos no deben dejar pasar, ya que aparte de promocionar la cultura, fomentando los rodajes de series de televisión y películas están potenciando la marca Españaa y la visión de nuestro país en el extranjero, lo que a la larga reportará en beneficios económicos y en una mejor reputación.

El cortometraje para crear imagen de marca

Estrella Damm presenta La vida nuestra, su tercer cortometraje anual consecutivo para la campaña de verano. Un cóctel de buen rollo, positivismo, cerveza y Mediterráneo realizado por un equipo de primer nivel, como ya ocurriera en 2015 y 2016.

Peter Dinklage

Peter Dinklage

La vida nuestra es el último cortometraje de Estrella Damm, una cerveza que ha optado por la ficción para ampliar su imagen de marca, en lugar de otros formatos diferentes o más cortos como el spot. De esta manera se diferencia de sus competidores con un producto muy profesional, trabajado y con unos claros mensaje y público objetivo.

La marca vuelve a recurrir a caras conocidas para llegar lo más lejos posible. Nada más y nada menos que el mismo Peter Dinklage, Tyrion Lannister en Juego de tronos, protagoniza el cortometraje junto a Álvaro Cervantes, Carlos V en Carlos, rey emperador, uno de los actores con más tirón en nuestro país en la actualidad. A cargo de texto y realización, Raúl Arévalo, director y co-guionista de la última ganadora del Goya a mejor película, Tarde para la ira.

Tras los buenos resultados de las obras previas, Las pequeñas cosas (2016) y Vale (2015), se vuelve a optar por la combinación actor extranjero y patrio a las órdenes de un director español de éxito. El año pasado Jean Reno y Laia Costa estuvieron bajo el mando de Alberto Rodríguez, director y co-guionista de La isla mínima; mientras que en 2015 Alejandro Amenábar dirigió a Dakota Johnson, protagonista de Cincuenta sombras de Grey, y Quim Guitiérrez.

El cortometraje es otro modo de posicionarse y hacer llegar un mensaje de una manera novedosa, fresca y entretenida; más profunda. Un proceso más trabajoso, menos económico pero que en pocos años ha ayudado a Estrella Damm a ser algo más que la cerveza del buen rollo en la playa, entre ukeleles y sombreros de paja. Una idea arriesgada, pero sin duda efectiva y capaz de romper todo tipo de fronteras.