A?Lo importante es poder hablar?

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A?LO IMPORTANTE ES PODER HABLAR?

a�?Lo importante es poder hablara�? era el eslogan de una operadora de telefonA�a mA?vil hace algunos aA�os. Era un buen a�?claima�? en un momento en el que ofrecer buena cobertura era el gran caballo de batalla de las telefA?nicas. E hizo fortuna.

Pero la frase en sA� misma es falsa.

Yo puedo hablar con un polaco muchas horas, pero si yo no entiendo el polaco y A�l no tiene ni papa de mi idioma, vamos mal.

TambiA�n he estado en reuniones de comunidad de vecinos donde todos hemos hablado mucho y despuA�s de dos agotadoras horas y cuando la cara de la administradora es un puro a�?o se ponen de acuerdo con la puta puerta del parking o juro que me tiro al Llobregat esta nochea�?, entonces alguien pregunta: a�?al final, A?quA�?a�?

Hay otras mA?s divertidas. Esa noche en que me hago el empA?tico con una estupenda estudiante de veterinaria que advierte en mi entusiasmo una incontestable erecciA?n. No triunfo, como el lector podrA? imaginar.

Podemos hablar mucho pero solemos quedarnos con lo que decimos y no siempre prestamos suficiente atenciA?n a lo que el otro entiende.

Los populismos polA�ticos, ahora emergentes, con discursos dirigidos a crear emociones han sabido entenderlo. Los clubes de fA?tbol tambiA�n saben apelar a las emociones y se centran en lo que va a captar su siempre fiel audiencia. Ya decA�a Lakoff que habA�a que movilizar a los tuyos y no a los que nunca te van a votar, y hacerlo con mensajes que esos tuyos entiendan. No importa si lo que se dice es verdad, sA?lo importa crear la emociA?n, la estructura mental, el a�?marcoa�?. Es conocido su ejemplo a�?no pienses en un elefantea�? que automA?ticamente nos hace pensar en elefantes. Las paradojas son inherentes a los simpA?ticos humanos.

George_Lakoff

Cuando Nixon apareciA? en la televisiA?n y dijo a�?no soy un chorizoa�? consiguiA? que inmediatamente todos los americanos le vieran como un chorizo y no como un inocente monje franciscano. A�l mismo creA? el marco a�?chorizoa�?. Tuvo que dimitir.

En cualquier comunicaciA?n hay ruido, como en el juego del telA�fono en que uno le dice al oA�do una palabra que luego se pasa a otro jugador y al final la palabra a�?Contubernioa�? se convierte en una humilde a�?Chirimoyaa�?. Pero el error mA?s comA?n es no escoger el camino mA?s limpio: escoger el canal adecuado, el lenguaje (los signos) comunes y los marcos que el receptor quiere asumir.

A?Quieres que tu interlocutor compre tu discurso? Piensa en A�l y no en ti. No le hables de la tecnologA�a del coche que le quieres vender, cA�ntrate en lo que pretende conseguir con el nuevo coche y no le digas cA?mo, sA?lo intenta que se lo imagine A�l mismo. a�?A?Te gusta conducir?a�? (BMW), a�?El secador mA?s caro del mundoa�? (VW Golf Cabrio) o a�?Siempre quisiste ser el mA?s rA?pidoa�? (VW Golf GTI, sobre una imagen de un espermatozoide llegando el primero al A?vulo) son ejemplos de cA?mo crear un marco, una emociA?n. Y sin decir una sola palabra sobre el coche.

La comunicaciA?n necesita de lo mismo que un pase en el fA?tbol: ya puedes poner el balA?n en el sitio perfecto que si el jugador que lo ha de recibir no a�?leea�? la jugada el balA?n se pierde.

En OneProduccions y OneAdMedia lo tenemos claro y hacemos nuestra la frase de Frank Luntz: a�?Lo importante no es lo que dices sino lo que se te entiendea�?. AhA� estA? la clave oculta.