La publicidad digital está a punto de superar a la televisiva

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El crecimiento de campañas en páginas web, redes sociales y buscadores aumentará hasta sobrepasar los anuncios tradicionales de televisión.

Según los expertos, está previsto que en 2020 la publicidad digital supere a la convencional de televisión.

Un claro ejemplo de que los tiempos en el mundo de la comunicación están cambiando, sobre todo desde la implantación global de internet a nivel usuario y el crecimiento imparable de la influencia de buscadores o redes sociales.

Esta tendencia es positiva en el sentido de que todo aumento en consumo publicitario, ya sea digital o convencional, es bueno para el crecimiento de la industria.

La parte negativa llega con el hecho de que más de la mitad de la inversión para los años venideros se centrará en los buscadores, un área en la que Google es dueño y señor, poseyendo prácticamente el monopolio de las búsquedas en internet, un apartado imprescindible para todo aquel que quiera tener visibilidad en la red.

Youtube como negocio es una realidad

Por otro lado están las redes sociales,cada vez son más los usuarios que prefieren el consumo de vídeos a la carta en el tiempo que ellos deseen que no depender de una parrilla televisiva rígida y poco atractiva para según qué edades o gustos.

Así ha crecido el fenómeno youtuber, sobre una base de inversión publicitaria enorme cuya tendencia es inevitablemente creciente.

El resto de redes como Facebook, Twitter o Instagram también ofrecen la posibilidad de invertir para obtener más visibilidad y, en consecuencia, más seguidores y likes por publicación.

la publicidad digital se está concentrando en nichos cada vez más reducidos

Un claro ejemplo de que donde la efectividad, sin embargo, es mayor.

Loteria Navidad

Todo esto no significa que cuando llegue 2020 será el fin de anuncios como el de la Lotería de Navidad o el del primer spot de año nuevo, el más caro del año, pero estaremos atentos a qué nos depara el mercado de la publicidad en años venideros, puesto que nosotros, como potenciales usuarios, tendremos todavía mucho que decir.

¿Es momento de que la cámara frontal sea mejor que la trasera?

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La popularidad de las redes sociales y los selfies han provocado que los usuarios den mayor uso a la cámara frontal de sus dispositivos

Hoy en día tener una buena cámara fotográfica en el teléfono es algo habitual y que se da por hecho, pero no siempre fue así. Hace ya 17 años del primer teléfono móvil de uso popular con cámara fotográfica. Se trataba del J-SH04, de la compañía japonesa Sharp.

No fue hasta el año 2002 que los teléfonos con cámara frontal incorporada desembarcaron en Estados Unidos con el modelo SCP-5300 de la marca Sanyo, también nipona. Este modelo incorporaba herramientas como el flash y el balance de blancos, entre otras. Sin embargo, el que supuso un gran salto cualitativo fue el Nokia 7650, marcando un hito en la historia de la telefonía con una cámara de 0.3 megapixeles y una resolución de 640×480 VGA.

Tras tantos años de avances tecnológicos, la mayoría de los dispositivos móviles tienen no solo simples cámaras de fotos, sino unas capaces de capturar instantáneas de altísima calidad y vídeos de resolución 4K, pero el devenir de la tecnología no lo marcan solo las compañías, sino también los usuarios. Así, las redes sociales y el uso que los internautas han hecho de ellas han propiciado una drástica evolución de las cámaras frontales, que en algunos casos se utilizan más que sus vecinas de la parte posterior.

Instagram, la red que más rápido crece y que a día de hoy posee ya 700 millones de usuarios, es la más clara muestra de que las fotografías tomadas con ambas cámaras se encuentran casi a la par en volumen de publicaciones. Mientras unos aprovechan para sacarse selfies grupales en lugares emblemáticos o simplemente para mostrar su amistad y utilizan las cámaras frontales para la herramienta Stories, otros se benefician de la calidad de sus cámaras para capturar bellas instantáneas o los momentos más íntimos de sus vidas.

No queda claro que la cámara tenga que ser mejor que la posterior, pero sí que la tendencia de que sea de mayor calidad cambie por una igualdad entre ambas. Cierto que es que la pantalla del teléfono da menos espacio para instalar un objetivo de mayor capacidad, pero la tecnología ya nos ha sorprendido en multitud de ocasiones como para que lo vuelva a hacer una vez más.

Por ahora ya hay cámaras frontales de 8 megapíxeles con una apertura f/1.7, y en unos meses seguro que experimentamos multitud de mejoras en esta materia.

6 consejos para fotografiar una boda

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La boda se ha convertido en el día a día del fotógrafo profesional, pero realizar un trabajo de calidad no es tarea fácil

Las bodas han ido incorporando cada vez más novedades con el paso de los años. Desde la sencillez y tradición del siglo pasado, con pocos invitados y la humildad por bandera, hasta eventos de enormes dimensiones con incluso más de un día de celebración en la actualidad. También ha habido muchos cambios con respecto a la tecnología. De la mano de la evolución de las cámaras también ha ido la profesionalidad de los fotógrafos, que cada vez son más capaces de proporcionar trabajos de altísima calidad y belleza. Aun así, aunque pueda parecer sencillo, una boda supone todo un reto si el objetivo final es un álbum de ensueño. Por ello, os damos algunas claves para que la labor sea lo más eficaz y eficiente posible:

Una buena planificación

Puede parecer obvio, pero preparar el material con antelación puede evitarnos muchos disgustos. Nunca hay que confiarse y es mejor revisar las cosas dos veces antes que llevarnos una sorpresa el día del evento. También es necesario conocer todos y cada uno de los momentos de la boda para saber en que lugar hay que estar en el momento indicado. Por ello, acudir a todos los emplazamientos clave y que los novios expliquen como será, ayudará sobremanera a los fotógrafos.

Dos, siempre mejor que uno

Dos fotógrafos capturarán mejor los momentos que uno solo. No solo por el hecho de que recabarán el doble de instantáneas, sino porque permite la posibilidad de aportar diferentes perspectivas y aporta la seguridad de que hay alguien para ayudar ante cualquier contratiempo. También es recomendable el uso de dos tipos de lente que abran un abanico de posibilidades.

Material puntero

Un buen equipo es lo que una de las características que nos hace sobresalir por encima del resto, pero de nada sirve si no se aprovecha al máximo. Tener unos buenos aparatos, grandes objetivos y una iluminación perfecta debe ir acompañado de un dominio de los mismos. La tecnología avanza cada día y hay que estar a la última para ofrecer a los novios todas las posibilidades existentes.

Atención en los momentos clave

En ciertos puntos no hay que arriesgar. Prepara el modo ráfaga y no pierdas un segundo en momentos como la entrada de la novia, los anillos, el primer beso o la salida del templo. Aun así, si has realizado una buena preparación, sabrás hacer de ese instante una auténtica obra de arte fotográfica sin perder un ápice de la emotividad y autenticidad del momento.

Capturar los pequeños detalles

En los detalles está la clave. Aquí toma un papel crucial el ojo clínico del fotógrafo para saber capturar lo que hace a cada boda única y diferente del resto. Una mirada, una sonrisa, un zoom para un objeto o momento muy concreto… hay infinidad de situaciones a las que el fotógrafo deberá estar atento.

Amplios conocimientos de edición

La fotografía no termina hasta que pasa por el ordenador. Si hemos utilizado el formato RAW tendremos muchas más posibilidades de crear sin perder la calidad de la imagen. Un buen conocimiento de programas como Photoshop puede cambiar por completo una instantánea. Por supuesto no hay que falsear una fotografía, sino jugar con los diferentes elementos de la misma para conseguir la imagen perfecta. Con suerte, reposará sobre una repisa durante decenas de años.